martes, 22 de octubre de 2013

LA PATRIA NACIENTE

1812. La batalla de Tucumán. Guiones: Javier Ortega, Alejandro Nicolau, Segundo Moyano, César Carrizo. Dibujos: Arturo Soria, Oso Rossello, Néstor Martín, Segundo Moyano, Jorge Endrizzi, Rodolfo Paz, Hernán Conde de Boeck, Héctor Palacios, Alejandro Nicolau, Rolando “Piyo” Robles, Gonzalo Cruz, Pablo Moya, Jorge Missart, Antonio Molina, Leandro Miranda, Noelia Halle, Federico Miniaci, Carlos Lottersberger, Víctor Zelaya, Juan Aníbal de la Madrid, Ignacio Bazán Lazcano, Ariel Gómez, Edgardo Juri, Patricia Villareal, Adrián Sosa, Felipe Mendoza, César Carrizo. Portada: Segundo Moyano, Ignacio Bazán Lazcano. Coordinación: César Carrizo, Néstor Martín. Asesoramiento histórico: Instituto Belgraniano Tucumán. 100 páginas en blanco y negro. Unhil – Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Argentina, 2013.

24 de septiembre de 1812. Dentro y fuera de la ciudad de San Miguel de Tucumán. El Ejército del Norte y el pueblo tucumano, bajo el mando del general Manuel Belgrano, enfrentan y derrotan a las tropas realistas que los doblaban en número. Al detener su avance sobre el noroeste del territorio que llegará a ser conocido como la República Argentina, la guerra por la independencia encauza su destino de rotas cadenas. Atrás quedaba la epopeya del Éxodo Jujeño, el abandono del terruño (por voluntad y/o bajo amenaza de fusilamiento) dejando arrasado el campo propio para que el enemigo no obtenga ni refugio ni alimento ni mercancías. En el horizonte, el sol empezaba a alumbrar la faz de una nueva y gloriosa nación.


Los historiadores coinciden en señalar a esta Batalla de Tucumán como la más importante de todo el proceso independentista de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Por el heroísmo de las tropas. Por la decisión revolucionaria de Belgrano, que se impuso a las probabilidades matemáticas y logró retener las provincias del Norte, habiendo optado por oír las voces y los deseos de los tucumanos de a pie, habiendo optado por desoír las ordenes del Gobierno central que lo llamaban a retirarse. Si las cosas se hubieran dado de otro modo, de seguro que la independencia habría llegado más tarde y por otros caminos, pero si llegó de la manera y en los tiempos en que llegó, fue gracias a esos tucumanos que supieron plantase frente a la Historia.


 
La dedicatoria de César Carrizo 

Por eso, me parece, es tan valioso y emotivo este álbum de la Unhil (Unión de Historeitistas e Ilustradores del Tucumán), gestado, amasado y parido con amor, respeto y devoción por la Historia, la historieta y la educación popular. Que 1812. La batalla de Tucumán surja y se expanda desde la Tucumán histórica y contemporánea, le da a cada uno de los trabajos que lo componen rasgos genuinos de identidad, entidad, pertenencia y visión federal. Como en toda antología, hay tramos mejor logrados que otros, resueltos desde la narrativa los más interesantes y desde lo discursivo los menos. Lo destacable, siempre, es la opción consciente de la Unhil a enfocar el costado humano de los próceres y de los gauchos, de los peones y los mestizos (¡y hasta de un escocés!) que definieron los rumbos de la Patria. Cerca de la tierra, lejos del bronce.



Coordinados por las manos seguras de César Carrizo y Néstor Martín, el vasto elenco de autores va construyendo el largo alcance de los logros obtenidos mediante un entretenido sistema de relatos/fichas ensambladas, echando luz sobre la carga anónima de hijos, madres, esposos, con más voluntad que instrucción y más amor propio que poder de fuego. Soldados autodeterminados que, en ese septiembre de 1812, supieron entregarle a Belgrano, político, abogado e intelectual a cargo de tareas militares, el épico mandato de la trascendencia. De ahí que, entre las páginas, todavía se oigan vibrar esos clarines y, cual trueno, el retumbe de los cañones.
Fernando Ariel García

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