lunes, 18 de febrero de 2013

LA LOCURA ES SÓLO BRASILEÑA

Personajes lo suficientemente estrambóticos en situaciones lo suficientemente alienantes. Un grado importante de absurdo, combinado con algo de extrañeza cotidiana. Sátira, parodia, burlas con algo de mala leche y bastante ingenuidad (o al revés) para hablar de celebridades contemporáneas venidas del cine, la música, la cultura, el deporte, la moda, la Historia, la política y/o, directamente, del diccionario de usos y costumbres humanas. Falta algo (siempre falta algo), pero podríamos decir que la anterior es una buena aproximación caracterológica a las reglas del humor norteamericano. Es un tipo de humor que, cuando funciona, funciona sólo si uno conoce el elemento original que se está distorsionando, algo fácil de salvar en esta cultura globalizada unilateralmente.


Thiago Cruz

Con su fusión de chistes, historietas, sketches, comedia visual y juegos verbales, la revista Mad se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de aquello que el párrafo superior se animó a definir como humor norteamericano. Alternando etapas de mayor o menor vanguardismo, de mayor o menor conservadurismo, sus páginas han venido marcando algunos límites del humor en los medios impresos generalistas, aquellos cuyos signos vitales se muestran mucho más fuertes afuera de las librerías especializadas en la venta de cómics y aledaños. Desde hace poco más de cuatro años, el Brasil cuenta con su edición local de Mad. Y, como en su momento la versión argentina, esta Mad es fiel reflejo del original espíritu crítico y sarcástico, que complementa con producciones autóctonas que, de verdad, disparan la revista hacia otros registros.


Ricardo Tokumoto

El color local dice presente con un importante despliegue (en cantidad y calidad) de autores cariocas que hacen de la ironía su perspectiva para abordar las contradicciones existenciales de la sociedad presente. Desde los chistes escatológicos, desde el habla portuguesa, mediante gags mudos, humor negro y con una mirada inteligente sobre los fenómenos comunicacionales de los mass media, abordan al Hombre como objeto-sujeto permanentemente manipulado y manoseado por esta insaciable sociedad de consumo, desde el Apocalipsis maya a la saga de Crepúsculo.


Doble página de apertura a la sátira de la serie televisiva Breaking Bad, a cargo de Tom Richmond

Por supuesto, aquí también están las secciones y los autores icónicos de la Mad norteamericana: Las sátiras a las películas y series televisivas del momento, las Dobladitas de Al Jaffee, los Marginales y las Miradas Mad de Sergio Aragonés. Que todo esto quede en segundo plano frente a los avances de Thiago Cruz, Ricardo Tokumoto, Marcio Baraldi y Marcatti, por poner un par de ejemplos, habla a las claras del saludable proceso de apropiación y resignificación que esta inusual banda de idiotas ha hecho de Alfred E. Neuman y todos sus contenidos simbólicos.
Esta vez, la locura es sólo brasileña. Qué bueno.
Fernando Ariel García


Mad Nº 53. Autores: Thiago Cruz, Matt Lassen, Glen LeLievre, Jeff Kruse, Chico Félix, Marcelo Saravá, Sergio Aragonés, Ricardo Tokumoto, Teresa Burns Parkhurst, Danilo Dias, Marcio Baraldi, Fabio Turbay, Felipe Cazzeli, Eduardo Santana, Noah Van Sciver, Jacob Lambert, Nathan Bulmer, Brian Gordon, Phil McAndrew, Christopher Baldwin, Peet Tamburino, Douglas Paszkiewicz, Marcatti, John Caldwell, Desmond Devlin, Tom Richmond, Ward Sutton, Al Jaffee. Portada: Camaleâo. Traductor: Heitor  Pitombo. Editor: Raphael Fernandes. 40 páginas a todo color. Panini Comics. ISSN: 7-897653-509003. Brasil, noviembre de 2012.


Mad Nº 54. Autores: Thiago Cruz, Anton Emdin, Barry Liebmann, Rick Tulka, Glen LeLievre, Charles Akins, Jeff Kruse, Bob Staake, Marcelo Costa, Magno Costa, Sergio Aragonés, Danilo Dias, Alves, Priwi, Jackson, John Caldwell, Teresa Burns Parkhurst, Ricardo Tokumoto, Desmond Devlin, Marcio Baraldi. Portadas: Camaleâo y Mark Fredickson. Traductor: Bruno Azêvedo. Editor: Raphael Fernandes. 40 páginas a todo color. Panini Comics. ISSN: 7-897653-509003. Brasil, diciembre de 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario