miércoles, 12 de diciembre de 2012

THE MIGHTY THOR Nº 18-22 / JOURNEY INTO MYSTERY Nº 642-646: DE SANGRE Y TRUENOS

En su inglés original, la frase “¡Sangre y Trueno!” (Blood and Thunder!) reconoce su origen como exclamación de esencia bélica sin implicancias religiosas. Se supone que, ante un escenario de inimaginable salvajismo y crueldad, dominado por el caos y el derramamiento de sangre, en vez de exclamar “¡Dios mío!” los soldados bramaban un “¡Sangre y Trueno!” para demostrar su grado de sorpresa, inconformismo, asco o cualquier otro tipo de emoción violenta difícil de asimilar racionalmente. Con el paso del tiempo, la frase quedó reducida a un cliché usado y abusado por los escritores de melodramas históricos, tanto que en la Inglaterra del siglo XIX ese tipo de narrativa pasó a ser denominada popularmente como “de sangre y truenos”.


Alan Davis

En esa época, la dramaturgia trágica de William Shakespeare quedó incluida bajo este paraguas normativo. Su pertenencia (o no) sigue siendo materia de discusión en los centros más duros de análisis literarios, pero lo cierto es que algunas de las características básicas de las textos shakespeareanos encajan a la perfección en el aspecto no racional que conjuga la frase. La representación alegórica de la condición humana; cierto romanticismo decadente; el debate entre el peso del destino y la posibilidad del libre albedrío; la fina línea que separa el bien del mal, la vida de la muerte; y las redes internas que las comunican y conjugan; la imperfección natural del Hombre, aunque vista ropas de seda y oro y habite en los más lujosos castillos reales; el miedo parejo a lo terreno y a lo sobrenatural.


Carmine Di Giandomenico

Con estos elementos, hace 50 años, Stan Lee y Jack Kirby crearon al más shakespereano de sus paladines superheroicos: The Mighty Thor, sabia fusión de la mitología nórdica con el melodrama victoriano. Puente entre el mundo de los dioses y el mundo de los hombres, siempre tironeado e incapaz de elegir por uno de ellos, el Dios del Trueno terminó encarnando la ambivalencia esencial de la angustia shakespereana, articulando el lenguaje grandilocuente con la ligereza del género de pantimedias, uno de los pilares identitarios del formato que llegaría a ser conocido como Estilo Marvel.


Alan Davis

Con estos mismos elementos, 50 años después, Matt Fraction y Kieron Gillen armaron la saga homenaje al cincuentenario de Thor, Everything Burns (Todo arde), donde el fin del mundo (literal y simbólico) debe decidirse en una guerra sin cuartel entre dioses desbordados por sus emociones humanas. La lucha por el poder está siempre en el centro, condimentada por amores y venganzas, lealtades y traiciones, promesas hechas de cara al cielo y juramentos rotos a las sombras de los estandartes derrumbados; y el eje de la relación familiar irremediablemente viciada por el sino de la realeza. La síntesis perfecta de lo que debería ser una instancia definitiva para Thor.


Alan Davis

Y si no lo es (que para mí no lo es), se debe a un fundamental detalle ausente: El pathos shakespereano. Estirada inútilmente para ocupar nueve revistas durante tres meses, la escala mítica del argumento se ve irremediablemente diluida en marchas y contramarchas que complican más de lo que suman. La conspiración pierde su interés, el amontonamiento de ángeles, demonios, dioses, gigantes, guerreros y humanos desdibuja su impacto. El único momento en que el drama se yergue por sobre la capacidad de asombro del lector es cuando el británico Alan Davis se pone al comando de la narración. Su dibujo (lo dije antes) sabe comunicar la noble impronta de la realeza, es elegante y dinámico, poderoso a la hora de retratar las características superhumanas de los protagonistas, respetuosamente introspectivo al momento de definir con un par de líneas su interno tránsito emocional. Davis resulta ser el dibujante justo para una épica que no está a su altura. Una épica a la que le sobra sangre y truenos, pero le falta ¡Sangre y Trueno!
Fernando Ariel García


The Mighty Thor Nº 18 a 22. Argumento: Matt Fraction y Kieron Gillen. Guiones: Matt Fraction. Dibujos: Alan Davis, Barry Kitson. Tintas: Mark Farmer, Barry Kitson y Jay Leisten. Color: Javier Rodríguez, Will Quintana. Portadas: Alan Davis, Pasqual Ferry y Frank D’Armata (regulares); Stephanie Hans, Simone Bianchi y Simone Peruzzi (alternativas). Editora: Lauren Sankovitch. 32 páginas a todo color. Marvel. ISSN: 7-59606-07526-3. EE.UU., octubre a diciembre de 2012.



Journey Into Mystery Nº 642 a 645. Argumento: Matt Fraction y Kieron Gillen. Guiones: Matt Fraction y Kieron Gillen. Dibujos: Carmine Di Giandomenico, Stephanie Hans. Tintas: Carmine Di Giandomenico, Stephanie Hans. Color: Chris Sotomayor, Stephanie Hans. Portadas: Alan Davis (regulares) y Stephanie Hans (regular y alternativas). Editora: Lauren Sankovitch. 32 páginas a todo color. Marvel. ISSN: 7-59606-05673-6. EE.UU., octubre a diciembre de 2012.

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