jueves, 10 de diciembre de 2009

NATURALEZA VIVA

Naturaleza muerta. Así se denomina en castellano a una rama de la pintura que representa objetos inanimados en un espacio físico determinado. En las lenguas anglosajonas, a la Naturaleza Muerta se la llama Still Life, frase que también podría traducirse como Vida Detenida. Lo que son las cosas, no? Aquello que una cultura considera “muerto”, para la otra es algo “vivo”. Todo depende del lente con que se mire porque, siempre, la mirada de un sujeto modifica el objeto que es observado.


Una sinagoga de Sefad

Hay muchas realidades cohabitando los mismos tiempo y espacio. Y si existe un conurbano bonaerense que no es aquel redil de mafias que también es el conurbano bonaerense, ¿por qué no habría de existir un Estado de Israel no genocida para con sus vecinos palestinos, en el mismo Estado de Israel que sólo quiere su desaparición? Que nada es absoluto es, desde ya, una verdad de perogrullo. Pero elegir mostrar aquello que no se muestra comúnmente requiere de una decisión consciente. Como la que tomó el portugués Ricardo Cabral al encarar este Israel Sketchbook, uno de los principales lanzamientos del 20º Festival de Amadora, dedicado a contarnos el Israel que Cabral recorrió en tres oportunidades, tomando sus impresiones del natural, sin pretender politizar su mirada aún en tramos tan álgidos y difíciles como la Franja de Gaza o el Muro de los Lamentos.

La Franja de Gaza (arriba) y el Muro de los Lamentos (abajo)

Libro difícil este Israel Sketchbook. Su identidad gráfica es un sutil e inteligente mestizaje entre la ilustración, la historieta, la fotografía y el fotoperiodismo. No es un lenguaje puro y, precisamente en esta amalgama radica su poderío comunicacional. Si tuviera que definirlo en términos periodísticos, me animaría a equipararlo con un artículo de opinión. Porque no creo equivocarme si afirmo que, con cada uno de sus dibujos, en cada una de sus miradas, Cabral nos transmite su opinión mediada por la vivencia personal y empírica de haber sido algo más que un turista ocasional; y algo menos que un habitante permanente del lugar.

En esta época en que nuestro pensamiento resulta influido, consciente o inconscientemente, por el flujo informativo al que nos vemos expuestos cotidianamente, Cabral escogió detener el paso del tiempo para contarnos las historias que transitan al lado de la Historia. Opinando desde la información que él mismo recogió en el terreno, logrando condensarla en una serie de instantáneas tomadas a mano, levantando la vista del papel y observando qué (y quiénes) laten alrededor. Imprimiendo esas impresiones que desnudan la distancia existente (a veces) entre la Sociedad y el Estado.
Libro difícil este Israel Sketchbook. Y por eso mismo apasionante, valioso y necesario.
Fernando Ariel García


Israel Sketchbook
Autor:
Ricardo Cabral
Asa
216 páginas a todo color

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