jueves, 15 de febrero de 2018

LAS HORAS MÁS OSCURAS: EL HOMBRE JUSTO EN EL MOMENTO INDICADO

Las horas más oscuras. Director: Joe Wright. Protagonistas: Gary Oldman (Winston Churchill), Kristin Scott Thomas (Clementine Churchill), Ben Mendelsohn (Rey Jorge VI), Lily James (Elizabeth Layton), Ronald Pickup (Neville Chamberlain) y Stephen Dillane (vizconde Halifax), entre otros. Guión: Anthony McCarten. Perfect World Pictures / Working Title Films. Reino Unido, 2017. Estreno en la Argentina: 15 de febrero de 2018. 

No soy un historiador experto, ni siquiera soy historiador. Así que voy a darle crédito a aquellos profesionales en los que confío. Las horas más oscuras (Darkest Hour) tiene tanto de hecho corroborado como de especulación interesada. Y si bien es una biopic histórica con pretensiones realistas, no deja de ser la recreación ficcional de un momento crucial en la Historia del mundo. Entonces, vamos a intentar verla como lo que es: Cine. Del bueno, dicho sea de paso. 


La foto sobre la que se posa el director Joe Wright a la hora de desplegar su vuelo narrativo es clave. Estamos en mayo de 1940, los nazis se comen Europa sin que nadie pueda ponerles freno; y en Londres, el primer ministro Neville Chamberlain se ve forzado a dimitir. Con el continente en llamas, la frágil tregua entre los partidos Conservador y Laborista se firma con un frágil acuerdo sostenido (habrá que ver si momentánea o definitivamente) por el Rey: Winston Churchill deberá hacerse cargo de los destinos de la isla cuando las papas queman. Y lo que hay que decidir es si se firma un acuerdo de paz con Hitler o si se va a la guerra contra el Tercer Reich. 


Lo más interesante del filme es que, si bien el hálito bélico está permanentemente presente, las escaramuzas se definen bastante lejos de las trincheras y los campos donde los soldados caen como moscas. La verdadera guerra, aquí, es de estricto orden político. Entre partidos y (sobre todo) entre miembros del mismo partido, las zancadillas y los intereses espurios corren como agua. Mientras tanto, los malos bombardean todo lo bombardeable y los supuestos buenos se la pasan manipulando la información, engañando deliberadamente a los ciudadanos de su país. Pero claro, ninguno de los protagonistas vio The Post, con lo cual esa conducta aberrante termina siendo justificada como una “necesidad” de los tiempos. Y a comérsela con flema inglesa. 


Las horas más oscuras está hecha con el diario del lunes, obvio. Y con toneladas bibliográficas que nos aseguran que ese maleducado fracasado que empieza la película es el estadista inconmensurable que la termina. Y gracias a la titánica labor de Gary Oldman, todos los Winston Churchill posibles (y creíbles) entran en el Winston Churchill que corporiza con precisión, maestría y fineza milimétrica. Es el hombre justo en el momento indicado. Tanto que, sin él a bordo del barco, esta película hubiera sido cualquier otra cosa menos lo que es: Cine. Del bueno, dicho sea de paso. 
Fernando Ariel García

"CUSTODIA COMPARTIDA" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 15 DE MARZO

(Información de prensa) Aclamada por la crítica francesa, con más de 70 mil espectadores en la primera semana de exhibición. Custodia compartida (Jusqu'à la garde, Francia, 2017) se estrena en la Argentina el 15 de marzo. 


Escrita y dirigida por Xavier Legrand, la película dramática está protagonizada por Denis Menochet, Léa Drucker, Thomas Gioria, Mathilde Auneveux y Coralie Russier, entre otros. 


Myriam y Antoine se divorciaron. Ella solicita la custodia exclusiva de su hijo Julien para protegerlo de un padre que, según ella, es violento. 


Antoine defiende su caso como un padre despreciado; y el juez da su sentencia a favor de la custodia compartida. 


Rehén del creciente conflicto entre sus padres, el joven Julien se ve empujado a vivir situaciones límite. 


"Es un film emocional -afirma el director-, pero también es una denuncia clara del patriarcado, de la violencia más sucia -la utilización del hijo por parte del padre acosador para llegar a la madre- y de lo inútil que puede ser la Justicia, aunque siga preceptos marcados. Creo que, ante este tema, no se puede cerrar los ojos por incómodo que resulte. Sé que es muy de actualidad y da la sensación de que se habla mucho de ello, pero no es verdad, la sociedad no responde, falta mucho por cambiar. 


Dijo la crítica: 
Boyd van Hoeij (The Hollywood Reporter): Un debut más que sólido para Legrand. 
Fionnuala Halligan (Screendaily): Ilustra la violencia doméstica y la obsesión de una manera que el miedo parece real. 


Luis Martínez (El Mundo): Sorprende la lucidez con la que toda la película transcurre con extrema madurez. 


Daniel De Partearroyo (Cinemanía): Hibrida de manera admirable los registros del retrato social de crudeza europea con el thriller de suspense inclinado hacia el terror. 
Aurélie Dupire (Cine Premiere): Un gran golpe de parte de Legrand.

“PROYECTO FLORIDA” SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 29 DE MARZO

(Información de prensa) Encuentra tu reino mágico. Proyecto Florida (The Florida Project, EE.UU., 2017) se estrena en la Argentina el 29 de marzo. 


Dirigida por Sean Baker, la película está protagonizada por Willem Dafoe, Brooklynn Prince y Valeria Cotto, entre otros. 


Proyecto Florida cuenta la historia de Moonee (Brooklynn Prince) una niña de seis años y su grupo de amigos, cuyas vacaciones de verano están colmadas de las maravillas de la niñez, las posibilidades y un sentido de aventura, mientras sus jóvenes e irresponsables padres atraviesan tiempos difíciles. 


Una gran historia que relata las pasiones y las desventuras de una infancia en los márgenes del sueño dorado de Disney.





"YO SOY TONYA" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 8 DE MARZO

(Información de prensa) Nominada a tres Premios Oscar (Mejor actriz, actriz de reparto y montaje), Yo soy Tonya (I, Tonya, EE.UU., 2017) se estrena en la Argentina el 8 de marzo. Dirigido por Craig Gillespie, esta negra comedia dramática está protagonizada por Margot Robbie, Sebastian Stan, Allison Janney y Paul Walter Hauser. 


El filme aborda uno de los mayores escándalos en la historia del deporte estadounidense. Tonya Harding (Margot Robbie) era una de las patinadoras más prometedoras de Estados Unidos, pero su rivalidad con su compatriota Nancy Kerrigan (Caitlin Carver) amenazaba sus posibilidades de cara a los Juegos Olímpicos de Lillehammer.


Poco antes del inicio de la competición, Kerrigan es agredida y la sombra de la sospecha cae sobre el entorno de Tonya, desde su ex marido Jeff Gillooly (Sebastian Stan) hasta su guardaespaldas, Shawn Eckhardt (Paul Walter Hauser). 


Dijo la crítica: 
Katey Rich (Vanity Fair): Con un reparto de primer nivel y la voluntad para convertir la tragedia en farsa, Yo soy Tonya es una tragicomedia arriesgada que funciona gracias a la fuerza de sus actuaciones. 


John DeFore (The Hollywood Reporter): Una visión fresca, divertida y emotiva de una antigua historia sensacionalista. Gillespie dirige como si se inspirara en Buenos muchachos. Su cámara nunca descansa, yendo de un lado para otro. 


David Ehrlich (Indiewire): Hará que simpatices por primera vez con Tonya Harding. Es lo suficientemente divertida y está llena de escenas de patinaje inusualmente dinámicas y actuaciones grandiosas. 


Daniel Martínez Mantilla (Fotogramas): Una de esas películas que dignifica y eleva el cine basado en hechos reales. No deja de sorprender a la audiencia con una serie de decisiones brillantes y arriesgadas. Extraordinario trabajo de sus protagonistas. Imprescindible. 


Irene Crespo (Cinemanía): Si Allison Janney no se hace este año un completo en premios, es que se han vuelto locos en Hollywood y alrededores. Robbie se estrena como productora en un salto mortal que clava sobre el hielo.

PANTERA NEGRA: JUEGUITO DE TRONOS

Pantera Negra. Director: Ryan Coogler. Protagonistas: Chadwick Boseman (T'Challa / Pantera Negra), Michael B. Jordan (Erik Killmonger), Lupita Nyong'o (Nakia), Danai Gurira (Okoye), Martin Freeman (Everett K. Ross), Letitia Wright (Shuri), Angela Bassett (Ramonda), Forest Whitaker (Zuri) y Andy Serkis (Ulysses Klaue), entre otros. Participación especial de John Kani (T'Chaka), Sebastian Stan (Bucky Barnes) y Stan Lee. Guión: Ryan Coogler y Joe Robert Cole, basado en personajes y situaciones creados por Stan Lee y Jack Kirby, desarrolladas y ampliadas por Don McGregor, Rich Buckler, Billy Graham, Gene Colan, Reginald Hudlin, John Romita Jr., Christopher Priest y Ta-Nehisi Coates, en distintos cómics de Marvel. Banda de sonido: Incluye temas compuestos e interpretados por Kendrick Lamar. Marvel Studios. EE.UU., 2018. Estreno en la Argentina: 15 de febrero de 2018. 


Hacer una película políticamente correctísima parece haber sido el norte del que Marvel no se quiso desviar ni un milímetro. Superhéroe negro, protagonistas principales negros y director-guionista negro. Mayormente ambientada en África y en los barrios negros norteamericanos, hablada por momentos en africano y el resto en un inglés que pone en primer plano el acento africano y la “tonada” negra yanqui. Ropas y colores que remiten al imaginario africano, música que abreva de los ritmos nativos en las escenas tribales y del abecedario sonoro rapero en los momentos urbanos, estos últimos curados por Kendrick Lamar, el rapero más importante del momento y uno de los más influyentes de la historia (según los que saben). 


Pantera Negra (Black Panther) carga con el peso de ser uno de los tanques más potentes de la temporada, además de ser el título que da inicio a los festejos formales de una década de éxitos cinematográficos y económicos para los Estudios Marvel. De ahí, supongo, los pies de plomo con que abordaron la identidad afroamericana, no vaya a ser que alguien se sienta molesto o agraviado. ¿Serán estos los motivos que llevaron a tanta cara seria, tanta solemnidad, tanta pompa grandilocuente, tanto énfasis discursivo –poco narrativo- a la hora de las reivindicaciones tribuneras? No lo sé. Lo que sí sé es que la película me pareció mucho más aburrida, más lenta y más desconectada del Universo Marvel que cualquiera de las últimas entregas de la franquicia. Por momentos, hasta se me hizo una de DC de las de Zack Snyder. 


La historia, un jueguito de tronos más cercano a los fuegos de artificio de George R. R. Martin que a la tragedia shakespereana, maneja ideas muy potentes y socialmente relevantes, como el diálogo entre el linaje y la traición que ¿debe? articular la política; y la responsabilidad ética y moral que ¿le cabe? a un escondido reino superavanzado en relación con sus pares dispersos por el mundo, víctimas de todas las formas posibles del colonialismo y la discriminación. Sin embargo, de ese interesantísimo punto de partida en donde vuelven a enfrentarse las formas de llevar adelante las luchas por los derechos civiles (ecos lejanos de Martin Luther King y Malcolm X, obviamente), más de dos horas después vamos a llegar a una coronación cantada, el blanqueo del accionar antiterrorista de la CIA y a un refrito del cierre de Ant-Man. 


Si se quedan hasta el final, además de presenciar las escenas post-créditos (y el trompazo en la jeta que le pegan a Donald, de lejos lo mejor), se van a enterar de que todas las escenas surcoreanas estuvieron filmadas en Corea del Sur, pero sólo algunas vistas aéreas de África fueron filmadas en Sudáfrica, Zambia y Uganda (de hecho, las cataratas son nuestras Cataratas del Iguazú). El resto de las tomas africanas fueron resueltas en estudios y locaciones de Atlanta, EE.UU. 
Fernando Ariel García


Marvelinks 
Agents of S.H.I.E.L.D. (1º temporada y 2º temporada
Daredevil (1º temporada

martes, 6 de febrero de 2018

TODO EL DINERO DEL MUNDO: LOS HIJOS DE PUTA TAMBIÉN PIERDEN

Todo el dinero del mundo. Director: Ridley Scott. Protagonistas: Michelle Williams (Gail Harris), Christopher Plummer (J. Paul Getty), Mark Wahlberg (Fletcher Chase), Romain Duris (Cinquanta), Timothy Hutton (Oswald Hinge) y Charlie Plummer (John Paul Getty III), entre otros. Guión: David Scarpa, basado en el libro Painfully Rich: The Outrageous Fortunes and Misfortunes of the Heirs of J. Paul Getty, de John Pearson. Imperative Entertainment / Panorama Films / RedRum Films / Scott Free Productions / TriStar Productions. EE.UU., 2017. Estreno en la Argentina: 8 de febrero de 2018. 

1973. John Paul Getty III es secuestrado en Roma por un grupo semi-organizado de criminales. La idea es sencilla. Pedir 17 millones de dólares de rescate por la liberación del joven. Una faena rápida, prolija y eficiente, se suponía, ya que el abuelo del chico era, nada más y nada menos, que J. Paul Getty, no sólo el hombre más rico del mundo sino el hombre más rico en la historia del mundo. Quién iba a decir que el viejo era un reverendo hijo de mil putas, capaz de priorizar una moneda por sobre la supervivencia de la sangre de su sangre. 


2017. Ridley Scott pone fin al rodaje de Todo el dinero del mundo (All the Money in the World), biopic con condimentos de thriller político sobre los lazos económico-familiares de los Getty, durante las aciagas jornadas del mediatizado secuestro de JPG III en Roma. Una faena contundente, sofisticada y muy estilizada, gran ejemplo del cine clásico, fuertemente apoyado en la labor interpretativa de un afiatado elenco. Liderado, nada más y nada menos, que por Kevin Spacey, no sólo el protagonista de House of Cards sino uno de los mejores actores de su generación, atravesando el mejor momento de su carrera. Quien iba a decir que Spacey era un reverendo hijo de mil putas, acosador sexual de jóvenes actores y técnicos de la industria cinematográfica. 


1973. La respuesta de J. Paul Getty fue rápida y drástica. No hay un peso para el rescate porque, si afloja, le van a empezar a secuestrar nietos por el mundo entero. Además, esta situación le permite tramitar con su odiada ex-nuera, Gail Harris (la madre de JPG III), todas las situaciones familiares irresueltas que vienen arrastrando. En el medio, Fletcher Chase, un ex–agente de la CIA encargado de la seguridad del magnate petrolero, puesto por el propio Getty para negociar con los secuestradores un precio acorde a sus intereses y deducible de impuestos. 


2017. La respuesta de Scott, los actores, los técnicos y los productores, fue rápida y drástica. Sacar a Spacey de la película, aunque eso implicara volver a filmar todas sus escenas, reagrupando equipos, revisitando locaciones y reinvirtiendo tiempos y dineros. En un santiamén, aparentemente, Christopher Plummer se aprendió el papel y le puso cuerpo y oficio a la empresa. Si piensan que la fluidez narrativa quedó resentida, que la continuidad dramática va avanzando a los saltos, están equivocados. Todo el dinero del mundo no es ningún monstruo de Frankenstein. Las costuras no se notan, los parches no se ven. Parece haber sido hecha así, de entrada, de un tirón. 


El resultado final, dentro y fuera de la pantalla, es una historia dura, intransigente, que toma posición ética sobre las coyunturas que la atraviesan y la definen. Se podrá tener todo el dinero del mundo, incluso todo el prestigio del mundo. Pero la integridad no siempre es un material susceptible de compraventa. A veces, incluso en este mundo, los hijos de puta también pierden. 
Fernando Ariel García

CUESTIONARIO MANECO: RICH BUCKLER (1949-2017)

En el cierre del programa Inside the Actors Studio, James Lipton le hace diez preguntas a su estrella invitada. Más conocido como el Cuestionario Pivot, se trata de una variante del que utilizaba el periodista francés Bernard Pivot en el ciclo Bouillon de Culture. Que es, a su vez, una vuelta de tuerca sobre el originario Cuestionario Proust, una serie de preguntas que buscan iluminar aspectos desconocidos del entrevistado. Se le hizo por primera vez al escritor francés Marcel Proust (de ahí su nombre) y con el correr de los años y las décadas, le fue repreguntado a cientos de personalidades en todo el mundo. 
LA BITÁCORA DE MANECO no quiso ser menos y se animó a reversionar este verdadero clásico del periodismo cultural. Y hoy, en el día en que estaría cumpliendo años, honramos la memoria de Richard Buckler, uno de los grandes dibujantes norteamericanos de los ’70 y ’80, que tuvo la delicadeza de responder nuestro cuestionario el año pasado, poco antes de morir después de una larga (y silenciosa) lucha contra el cáncer. 


Para mi generación, Buckler fue un artista todoterreno que influyó en nuestra formación lectora. Sobre todo, por el impacto de su narrativa limpia, clásica y sin estridencias innecesarias, una especie de síntesis equilibrada entre Jack Kirby, Neal Adams y John Buscema. Con ese hiperrealismo dinámico como marca de fábrica, dejó su marca en los principales títulos y personajes de las dos grandes casas editoriales superheroicas de la época: Marvel y DC Comics. 


En la Casa de las Ideas se hizo cargo de los Fantastic Four, The Avengers, Captain America, Conan the Barbarian, Daredevil, The Spectacular Spider-Man (la saga de La muerte de Jean De Wolff), The Invincible Iron Man, The Mighty Thor, Luke Cage, Killraven, Ka-Zar, la tira de prensa de The Incredible Hulk, X-Factor, Saga of the Sub-Mariner, Saga of the Original Human Torch y un capítulo del primer cómic de Kiss, entre otros. 


Pero su mayor (y mejor) contribución al Universo Marvel pasa por Deathlok (co-creado junto con el guionista Doug Moench), post-apocalíptico soldado muerto y resucitado mediante tecnología cibernética que, desde las páginas de Astonishing Tales (1974-1975), abordó con elegancia conceptual y violencia explosiva la tensión latente entre la ética científica y la condición humana. Y los episodios fundacionales de Black Panther que Don McGregor escribiera para Jungle Action, entre 1973 y 1974. Si este mes llega a los cines del mundo un tanque hollywoodense dedicado a Pantera Negra, es (no tengan dudas) por el impacto que causó (y todavía causa) la épica aventurera e itimista de paladín africano llevado al límite de sus fuerzas físicas y psíquicas. 


Para la Distinguida Competencia, Buckler ilustró cantidad de aventuras de Batman, Superman, The Flash, Wonder Woman, Hawkman, The Atom, Justice League of America, Teen Titans, Superboy, New Gods, Jonah Hex y el tabloide Superman vs. Shazam!, uno de los pocos que supo estar a la altura de su gran tamaño. Nada de todo esto, sin embargo, le llega a los talones a su monumental laburo en los primeros números del All-Star Squadron (1981-1982), orgiástica reconstrucción retroactiva de la Edad Dorada del Universo DC, co-creada junto con Roy Thomas y Jerry Ordway. Todavía hoy lloro y puteo por su muerte a causa de las putas Crisis on Infinite Earths


A mediados de los ’80, se desempeñó como editor y dibujante de Red Circle Comics, efímera línea de Archie Comics dedicada al relanzamiento de los clásicos superhéroes que la editorial del adolescente pelirrojo supo cobijar durante los '40. También colaboró con los magazines terroríficos Creepy y Eerie; y realizó los libros teóricos How to Become a Comic Book Artist y How to Draw Superheroes, infaltables en las bibliotecas de los profesionales.

El Batman de Buckler, entintado por Berni Wrightson

¿Cuál es tu mayor virtud? 
La honestidad. 
¿Qué es lo mejor que tiene la amistad? 
La lealtad. 
¿Qué es la felicidad? 
Obtener aquello que quieres. 
¿Qué es la tristeza? 
La decepción, porque estabas esperando otra cosa. 
¿Dónde te gustaría vivir? 
Manhattan, Nueva York (donde vivo ahora). 
¿Quién te gustaría ser si no pudieras ser vos? 
Superman. 
¿Cuál es tu comida favorita? 
Pasta. 
¿Cuál es tu talento natural más relevante? 
Narrar con dibujos. 
¿Cómo te gustaría morir? 
No moriría. ¿Quién quiere morir? 
¿Cuál es tu frase de cabecera? 
Puedes tener cualquier cosa que quieras en la vida, pero no puedes tenerlo todo.